Diferentes tipos de Contacto que se utilizan en la Terapia de Polaridad
Sátvico:
Es un contacto ligero y relajante. Este nombre se refiere al principio Satva de una de las tres gunas como
cualidad neutral de verdad y equilibrio. Este nivel de contacto aligera los centros y campos de energía agitados.
Esta aplicación debe ser fina, como el toque ligero de un dedo a una región opuesta de polaridad. Es como aplicar
una capa de ondas finas de energía electro-magnética y permitir que el cuerpo descanse en el para polarizarlo con
las corrientes de energía. El contacto es tan fino que no se percibe en los órganos y no se activa una reacción.
Sugerencias de confort y de relajación son recomendables par ayudar a la mente para acumular la energía
dispersa. Estimula al cliente a inhalar profundamente y esto llevará energía vital a cada célula del cuerpo.
Rajásico:
Este nombre se refiere a principio Raja como una cualidad positiva de energía activa. Debe fluir, actuar y
expresar su potencial o un dolor reprimido, disgusto, frustración o inhibición de circuitos. Este tipo de energía
fluye más sobre el tejido muscular para actúe y se exprese por él mismo. La terapia debe ser activa, vibrante y
positiva para ayudar a esta función. La fuerza direccional sobre el músculo es la ayuda más directa. Debe haber
momentos sin fuerza excesiva que causaría una reacción. El vibrar las yemas mientras se aplica presión en los
puntos de contacto mejorará el efecto. La energía debe aplicarse entre corriente de energía en movimiento y
dirección como dos ríos que se unen en uno solo.
Tamásico:
Es un contacto profundo asociado con una carga negativa. La presión profunda y la fuerza direccional dispersa la
inmovilidad. Disuelve y elimina lo tenso y las toxinas acumuladas en el músculo. Torciendo el músculo con la letra
“S” es también muy útil. Esto crea un espacio para la función de la energía y mejorar la elasticidad del tejido. La
inmovilidad es el bloqueo más negativo y debe ser superado en fuerza estable positiva para interactuar con la
resistencia y reacción al impulso. Esta labor re-establece la fuerza vital y la circulación en estos tejidos, a veces
causa dolor al dispersarlo, en seguida el moviendo sátvico ayuda a retornar a su flujo de energía natural.